Leonardo da Vinci, personaje al que he admirado, de una genialidad insuperable, el cual se esmeraba bastante por su salud, incluso por sus escritos se sabe que era vegetariano.
Leonardo da Vinci hacia el siglo XVI puede ser considerado como el primer físico médico por sus estudios en biomecánica sobre el movimiento del corazón y la sangre en el sistema cardiovascular.
Descubrió cómo la sangre recorre constantemente todo el cuerpo humano, llevando el alimento a cada una de sus partes y retirando los deshechos, adelantándose así al descubrimiento de Harvey sobre la circulación de la sangre. Estudió los músculos del corazón e hizo dibujos de las válvulas que parecen demostrar que conoció su funcionamiento.
Dibujo a pluma de pequeño formato, (214 x 280 mm) realizado por Leonardo da Vinci hacia 1515-1516, e incluido en el llamado Códice Atlántico, que se conserva en la Biblioteca Ambrosiana de Milán. Se trata de un breve apunte: “Schizzo della Villa di Innocenzo VIII al Belvedere”.
Debajo del dibujo, con la característica caligrafía genial de Leonardo, escrita de derecha a izquierda, aparece el siguiente texto:
Se voi star sano, osser[v]a questa norma:
non mangiar sanza voglia e cena leve,
mastica bene e quel che in te riceve
sia ben cotto e di semplice forma.
Chi medicina piglia, mal s’informa.
Guarti dall’ira e fuggi l’aria grieve;
su diritto sta, quando da mensa leve;
di mezzogiorno fa che tu non do[r]ma.
El vin sia temperato, poco e spesso,
non for di pasto né a stommaco voto.
Non aspettar né indugiare il cesso.
Se fai esercizio, sia di picciol moto.
Col ventre resuppino e col capo depresso
non star, e sta coperto ben di notte.
El capo ti posa e tien la mente lieta.
Fuggi lussuria et attienti alla dieta.
Una traducción aproximada de estos consejos sería la siguiente:
Si quieres estar sano observa estas reglas:
no comer sin ganas y cenar ligero,
mastica bien, y lo que comas
que esté bien cocinado y de manera sencilla.
Quién toma medicinas está mal informado.
Guárdate de la ira y huye del aire grave, como de duelo;
Mantente derecho cuando te levantes de la mesa,
no duermas al mediodía.
Con el vino sé moderado, toma poco y a menudo,
nunca fuera de las comidas o con el estómago vacío.
No esperar o demorar el proceso.
Si haces ejercicio, que sea de forma moderada.
No estés cabeza abajo y con el vientre debajo,
y abrígate bien por la noche.
Tener la cabeza en reposo te mantendrá la mente feliz.
Huye de la lujuria y mantente atento a la dieta.




